martes, 24 de marzo de 2009
'Must haves' de un cumpleaños chapín
1. Cassete de las mañanitas
2. Ametralladora de cuetes a las 5 de la mañana
3. Horchata, agua de canela o jamaica
4. Vasitos de dos onzas para la horchata, agua de canela o jamaica
5. Chuchitos, paches o tamales
6. Pizza para los patojos melindrosos que no comen chuchitos, paches o tamales
7. Pino para que no huela feo
8. Pastel de fresas con crema
9. Piñata con dulcitos gloria (los más pura lata son las 'mielitas')
10. Guaro para los viejos
11. Marimba
12. Pariente con tres tragos encima que comienza le comienza a contar chistes verdes a los patojos
En mi fiesta faltó el pino, las mañanitas, la piñata y la ametralladora. Ya los apunté en la lista para el otro año así que preparada la mara... y si no hay regalo, no hay sorpresa!
domingo, 15 de febrero de 2009
el chapín y los impuestos
- No vos, a puras penas llego al IVA. Pero tengo un cuate que “consigue” facturas de gasolina, no te ahuevés ¿Cuántas necesitás?
Los últimos dos años me he topado con que aquí en los EE.UU. los impuestos o taxes son como una maratón. Durante el año hay que considerar factores como gastos médicos, fondos de pensión sin cargas impositivas, hipotecas, donaciones, préstamos, personas dependientes… Es como caminar en la cuerda floja durante todo el año y el día de la declaración de impuestos es una mera formalidad. No hay "cuate" que me consiga facturas de gasolina. No sólo el cheque quincenal viene con pisto de menos, sino que además tengo que jugar bien mis cartas si no quiero pagar más al final.
En mis tiempos de corredor siempre fui mejor sprinter que maratonista, puede que sea por eso que me gusta más el modelo impositivo chapín. O puede que sólo sea que lo chapín nunca se quita...
miércoles, 11 de febrero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
El chapín y la homosexualidad
¿Qué piensa el chapín sobre la homosexualidad? ¿Qué cruza por su mente cuando ve a un hueco?
El sábado estuve en una boda en la que hubo un show del imitador “más grande” de Juan Gabriel, que se limita a que el tipo dobla las canciones y acosa en plan de joda a los espectadores, quienes en este “ambiente seguro”, besos y abrazos le dan a Juanga y hasta ponen cara de, lo que para ellos es ser, hueco.
¡Pero esto es en ambiente seguro! En la cotidianidad el hombre chapín le tiene pánico a la homosexualidad de sus congéneres, la condena, la critica, se burla de ella, aunque en el fondo, y a veces ya con unos tragos de más, se pregunta si probaría o no. Recuerda aquellos juegos de “montonera” en los que sentía los genitales de sus compañeros cerca, o los juegos en los que se apretaban las tetillas, y entonces, por un segundo, se pregunta si habrá reprimido algo y por lo general, vuelve a reprimir. Incluso hay machos que le tienen terror al beso en la mejilla o al abrazo entre hombres, y estigmatizan de huecos a los que suelen saludar de esta manera.
Sin embargo el mercado del sexoservicio homosexual masculino es grande en el país y la cantidad de hombres homosexuales que se ve en los centros comerciales no es de a mentiritas, además de los que no están allí, de los que están en el interior, de los que “no se les nota” y toda la variedad que pueda existir. Aún así hay crímenes de homofobia, golpizas, burlas, chistes y la religión y, allí sí que, el machismo –si no es que son lo mismo- siguen chingando a la mara, sin que esto desaliente a muchos homosexuales, más en la capi y en los centros urbanos, a seguir siendo lo que son, personas que tienen derecho de hacer de su vida lo que se les plazca y según me parece cada día se ven más y más de los que por su gusto y gana, siguen el cliché del homosexual predominante en Guate.
miércoles, 28 de enero de 2009
Cuadros de costumbres: Un acercamiento antropológico a la Selección Guatemalteca de Fútbol

Nada ejemplifica tanto la emoción de ser un guatemalteco como un partido de "La Sele". La emoción creciente del Juan Chapín promedio crece a medida que el comienzo del partido se acerca. Es más, sólo pensar en el juego hace palpitar su corazón bajo la camisola azul y blanco -comprada en la sexta- con la esperanza de que tal vez "hoy si ganamos".
Con una Gallo en la mano y la bolsa de Tor-Trix en la otra mira caer el primer gol del oponente. Sentado en la orilla del sofá ve el segundo y el tercero en contra. ¡GOL! ¡GOOOOOOOL! Se escucha retumbar por todo el territorio nacional cuando anotan el descuento. Con el alma de un hilo y los ojos en el cronómetro en la esquina superior izquierda de la tele vemos pasar el minuto 47 del segundo tiempo abajo en el marcador, esperando un milagro.
El estrés aumenta y la decepción se hace ver, pero el deseo de ver nuestros colores en un Mundial son más fuertes que la realidad y Juan Chapín grita improperios contra los trinitarios que más de una vez nos han descalificado.
- ¡Ahhhh Árbitro cerote! ¡Pero si esos hijos de puta son unos coches para jugar! Mejor hubiéramos jugado en San Marcos otra vez, solo así les ganamos a los caribeños.
Finaliza el partido y hay que guardar los cuetes. Y Juan Chapín cuelga la camisola en el ropero hasta el próximo partido mientras piensa "Jugamos como nunca... Y perdimos como siempre".